China, por su parte, asegura que no se cumplían los derechos humanos en el Tíbet antes de la ocupación, ya que el régimen de los lamas es un régimen feudal basado en la religión y en la esclavitud. Según la república comunista, la soberanía china ha permitido una mayor repartición de la riqueza y que todos los ciudadano sean libres e iguales.