No son los primeros disturbios que se registran en el Tíbet desde la ocupación china. En 1994 la comunidad tibetana en Suiza acusó a China de la muerte de 1,2 millones de tibetanos y la destrucción sistemática de más de 6.300 templos y lugares históricos. En el año 2000 el gobierno tibetano en el exilio propone avanzar en la alternativa del "camino intermedio", propuesta por e Dalai Lama en 1979, que conlleva la renuncia a la independencia a cambio de una autonomía que permita a Tibet conservar su identidad.