"Hubo disparos y muertos", señaló un tibetano que no quiso ser identificado al servicio mandarín de RFA, subrayando que "no es conveniente hablar por teléfono". Los manifestantes recorrieron las calles con sus tradicionales pañuelos blancos a la cabeza y al grito de "Tíbet libre". Entre los manifestantes también había numerosos monjes budistas.