El arroz es el principal sustento para cientos de millones de personas que viven en los llamados países en vías de desarrollo. Hasta el momento, se trataba de un alimento asequible, pero su precio se ha duplicado en un año, disparando la alarma humanitaria. Sin embargo, la crisis de los alimentos no se reduce sólo al Tercer Mundo: particularmente, en el caso del arroz, la carestía está alcanzando ya a los países ricos. En la imagen, un niño afgano come arroz de su mano en una casa a las afueras de Faizabad, capital de la provincia de Badakhshan, al noreste de Kabul.