Una escultura depositada cerca de un aparcamiento de coches en el Centro de Arte 798 en plena crisis del mercado de arte chino. Docenas de galerías en el que fuera próspero centro del arte chino y extranjero han cerrado sus puertas en los últimos tres meses. El 798 es un gran complejo industrial que se remonta a los años 50 cuando fabricaba partes del programa de armas nucleares. En los últimos diez años estas instalaciones se convirtieron en una zona de venta de arte que atrajo a cientos de galerías y talleres que querían beneficiarse del entusiasmo mundial por el arte chino moderno.