Madrid.- El director internacional de Greenpeace, Gerd Leipold, ha pedido hoy al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, el cierre "inmediato" de la central nuclear de Garoña y que, con esta decisión, dé un "ejemplo de liderazgo internacional" en energías limpias.
En una rueda de prensa en la sede de Greenpeace, Leipold ha recalcado que "lo nuclear no tiene espacio" y ha considerado el cierre de Garoña como "un primer paso necesario para eliminar el mayor obstáculo -la energía nuclear- hacia el nuevo modelo energético basado en las energías renovables".
"Después de Alemania, España es el país que mayor esfuerzo ha hecho en el desarrollo de las fuentes de energía renovable", ha señalado Leipold (nacido en Alemania), quien ha añadido que el cierre de Garoña puede "servir de modelo" para otros países y será una "señal" de la apuesta de Zapatero por las renovables.
El paso de cerrar "una vieja central nuclear", ha continuado, para "seguir apostando por un modelo energético distinto e innovador, debe ser aplaudido y apoyado por ecologistas de todo el mundo".
Leipold ha agregado que espera que Zapatero "siga en este camino y no se deje influir por el poderoso lobby nuclear", y ha insistido en "la necesidad de una auténtica revolución energética".
"El mundo necesita un liderazgo diferente, que nos saque de la inercia que nos lleva hacia el abismo", ha remachado.
El director internacional de Greenpeace ha negado que la energía nuclear pueda tener "papel alguno" en la lucha global contra el cambio climático porque, entre otros motivos, esta energía "detrae los recursos necesarios para el desarrollo de sistemas de eficiencia energética y energías renovables".
Para que la energía nuclear tuviera un impacto en las emisiones habría que construir unos mil reactores nuevos, ha explicado Leipold, según datos del Instituto Tecnológico de Massachusetts.
Además, según el director ejecutivo de esta organización, la expansión internacional de la energía nuclear "incrementaría enormemente los riesgos de atentados terroristas y de proliferación nuclear".
Según el director internacional de Greenpeace, el "lobby nuclear europeo" también está pendiente de la decisión del Gobierno, por lo que el cierre de Garoña es "simbólico".
Por su parte, el presidente de Greenpeace España, Juan López de Uralde, ha lamentado que el ministro de Industria ponga "obstáculos" a las energías renovables y ha recordado que tras 40 años de funcionamiento, aún no se ha resuelto el problema de los residuos radiactivos.
El responsable de la campaña nuclear de Greenpeace, Carlos Bravo, ha asegurado que en EEUU una central con "los problemas" de Garoña "se hubiera cerrado hace tiempo".
Si quieres firmar tus comentarios puedes iniciar sesión »
En este espacio aparecerán los comentarios a los que hagas referencia. Por ejemplo, si escribes "comentario nº 3" en la caja de la izquierda, podrás ver el contenido de ese comentario aquí. Así te aseguras de que tu referencia es la correcta. No se permite código HTML en los comentarios.
Lo sentimos, no puedes comentar esta noticia si no eres un usuario registrado y has iniciado sesión.
Si ya lo estás registrado puedes iniciar sesión ahora.