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Y tú, ¿qué te pones en la cabeza?

  • Existe un gran debate sobre la utilización del casco de bicicleta en la ciudad
  • Aunque su función es proteger, algunas firmas empiezan a apostar por el diseño
Por MIGUEL A. AGUILA (SOITU.ES)
Actualizado 23-07-2009 18:20 CET

Es tu decisión siempre que estés en zona urbana, pues el Reglamento General de Circulación no obliga a llevar casco en España a los ciclistas que circulan por ciudad. Lo último son diseños más estilosos o prácticos. Sin embargo, hay que recordar que un casco de bici no tiene como objetivo aportar elegancia, sino proteger de accidentes imprevistos. Algunos expertos recomiendan llevar siempre la famosa "chichonera" y otros ven innecesario su uso para la ciudad. Si tú eres de los que prefiere tomar todas las precauciones, nosotros te explicamos cuáles son los criterios más importantes a la hora de seleccionar un casco u otro.

Seguridad en la ciudad

El casco no hace milagros, pero sí puede amortiguar muchos golpes. Si bien su utilidad en rutas de montaña o de carretera no se discute, en entornos urbanos, en los que baja mucho la velocidad, existe un gran debate entre los ciclistas. Según el Instituto de Seguridad del Casco en Washington (Bicycle Helmet Safety Institute), "utilizar casco puede evitar lesiones cerebrales entre un 45 y 88% de los casos". Esta organización defiende de forma fervorosa su uso apoyándose en distintos estudios cientificos elaborados por el Centro de Investigación y Prevención de Lesiones Harborview en Seattle. Pero existen otras opiniones. Iñaki Díaz de Tura, representante de Pedalibre, considera que no es necesario su uso en zonas urbanas: "Se trata de una maniobra para espantar a los usuarios de bici, poner trabas. Quien circula a velocidad moderada no necesita casco para la ciudad. Basta con ver grandes ciudades como Ámsterdam".

Cómo debe ajustarse un casco

Tengamos en cuenta que un casco no es un sombrero, es decir, debe ajustarse lo más posible sin llegar a molestar el cuello, y mantenerse de forma horizontal. La forma idónea de colocarlo en la cabeza es dejando un espacio de uno o dos dedos entre el casco y las cejas, y de dos dedos entre la cinta del cierre y la barbilla.

Dependiendo del fabricante se asigna un tallaje. En algunos casos sólo tienen talla única pero, por norma general, encontraremos la talla M, para entre 52 y 56 cm, y la L para entre 56 y 62 cm. En el caso de los niños, las longitudes pueden oscilar entre los 45 cm, adecuado para menores de 2 años, y hasta los 57 cm de aquellos que ya no son tan pequeños.

Ventilación y peso

Los mayoría de los cascos tienen entre 7 y 25 aireaciones. Algo que puede parecer banal pero que en absoluto lo es. Existen muchos cascos que no dejan apenas pasar el aire. Esto puede llevarte en un futuro no muy lejano a dejar de utilizarlo. De igual modo ocurre con su peso. Los estándares indican que un casco ronda los 300 gramos. Sin embargo, nosotros hemos encontrado algunos de tan sólo 180 gramos. Con estas dos variables (ventilación y peso) suelen jugar mucho los fabricantes a la hora de marcar un precio.

Acabados y material

Los cascos pueden ser de carcasa dura o de carcasa blanda. Los de carcasa dura amortiguan los golpes más fuertes, como por ejemplo, los deportes derivados del ciclismo que implican un mayor riesgo. Sin embargo, estos transpiran mucho peor y su uso por ciudad se antoja muy complicado. Los de carcasa blanda, que son los más utilizados, se fabrican a partir de poliestireno, el mismo del que se componen las "típicas" neveras de playa. El motivo de su elección es que amortigua los golpes de forma considerable. Según los criterios que se toman para fabricarlos, se distinguen en dos clases:

  • El modelo "In mold", que indica que todo el casco está integrado en una pieza, es decir, el poliestireno se fabrica directamente sobre la carcasa exterior como si esta fuera un molde. De esta forma, ambas partes quedan unidas de una forma más firme. Es el que más se fabrica y vende.
  • El casco "ensamblado", que mantiene unidas las dos piezas que se crearon de manera independiente. Primero se fabricó la carcasa, y más tarde el poliestireno. No es tan robusto como el anterior.

Los cierres

Existe el cierre tipo click, que es similar al clásico de las mochilas de colegio, y los cierres de hebilla con botón, que funcionan a modo de cinturón de plástico. En este sentido no hay otra prioridad que la de seleccionar el que mejor se nos ajuste. No queremos llevarnos ningún tipo de sorpresa. Entenderemos que, además, siempre estará abrochado, pues si no resulta del todo inútil.

Homologación y caducidad

Este tipo de cascos están creados para que amortiguen un sólo golpe. Es decir, si ya tuviste un accidente o te caíste con él puesto, debes comprarte otro. El poliestireno del casco ya no funcionará más como parachoques. No existe una regla fija en la renovación de cascos pero en los foros de ciclistas recomiendan cambiarlo, como mínimo, cada 5 años. La causa es el deterioro progresivo que va sufriendo el material, incluso cuando no utilizas éste. Así que ya sabes, tiene fecha de caducidad.

Otro dato imprescindible es que mires que éste se encuentre homologado por la UE. En concreto, debe figurar el escrito "EN1078". ¿Qué es esto? Se trata de unos estándares de seguridad europeos que cumplen aquellos productos que siguen los criterios de la European Personal Protective Equipment (PPE). Entre ellos se ecuentran pruebas de impacto o de energía. Al principio las adoptó Inglaterra y, más tarde, el resto de países de la UE. El no llevar éste escrito puede implicar que el casco no responda como debiera o no cumpla las condiciones mínimas aceptables.

Diseño

Fabricantes extranjeros comienzan ya a distribuir en España "cascos con estilo". Son cubiertas duras, como las que comentábamos antes, pero que tienen fundas intercambiables. Estos fabricantes tienen en su gama desde versiones militares, hasta floreadas. El problema es que, dadas las altas temperaturas que pueden alcanzar los termómetros en nuestro país, estas protecciones con escasa aireación pueden resultar bastante incómodas. Y si lo que te preocupa no es tanto el estilo, como dónde meterlo una vez te bajes de la bici, quizás pueda interesarte el curioso diseño de casco abanico u otros más discretos pero también plegables. Se trata de dos maneras prácticas de transportar nuestro "parachoques craneal".

Colores y precio

La OCU explica en su publicación de La Compra Maestra : "Es conveniente el uso de un casco que se pueda distinguir de forma visible. Colores vivos, fluorescentes o con franjas reflectantes". Además, esta organización hace referencia explícita al precio: "El casco de bici es un perfecto ejemplo de que un mayor precio no implica mayor calidad. De entre los modelos estudiados encontramos uno de 23 euros y otro de más de 84 euros", así que, en caso de que quieras llevar casco por la ciudad, haz las comprobaciones pertinentes.

Cuidado con los peques

El reglamento actual de circulación no obliga a los niños a llevar casco. Sin embargo, y en este caso, sí que se recomienda de forma general su uso. Resulta curioso el estudio de la organización Safekids USA, encargada de investigar y prevenir accidentes infantiles. Este análisis incide en cómo la mayor tasa de lesiones en bici en menores se produce entre los 10 y 14 años, justo cuando se comienza a usar menos el casco.

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