Secciones bajar

Sam & Raimi: causas y efectos de las esquizofrenias creativas

Por SIMÓN MAZAS (SOITU.ES)
Actualizado 01-08-2009 10:05 CET

No sabemos quién ha ideado la campaña de promoción de 'Arrástrame al infierno', pero definirla como una película del director de 'Spiderman' no acaba de ajustarse a la realidad. O, desde luego, no es nada orientativo. ¿Publicidad engañosa? No del todo. ¿Patología creativa? Puede. Porque este realizador que vive tan tranquilo que en Cannes afirmó no saber quién es Lars Von Trier (verídico) ha desarrollado una esquizofrenia cinematográfica que obliga a concretar cuál de sus polos artísticos está controlando su nueva película. Como ya hiciera Esperanza Aguirre con Sara Mago, habría que desdoblar en dos a un único creador.

Por un lado estaría Sam, el chico friki que domina las artes del terror paródico de la serie B. Por otro el señor Raimi, capaz de expoliar la taquilla mundial con una superproducción de cuatro entregas. Y nunca, nunca se debería anunciar su vuelta al terror gamberro con sabor a VHS como un producto del creador de las aventuras cinematográficas del hombre araña, por mucho que la pasta amasada por su yo Hollywood sea la verdadera razón por la que se ha permitido volver a los territorios de 'Posesión Infernal'.

¿Qué lleva a un director a desarrollar esta patología? ¿Qué otros casos se han registrado en ese gremio ya de por sí bastante dado al cuadro psiquiátrico? Pasemos a analizar los más representativos de este loquero del séptimo arte:

1. Esquizofrenia presupuestaria

Empezamos por la tipología que afecta a Raimi, que elimina todo rastro de cine minoritario en cuanto la Fox y la Marvel le ponen el cheque en blanco en la mesa. Víctima de esta misma dolencia serían Gus Van Sant y Terry Gilliam. El primero es ese hombre capaz de ganar dos Óscar cada vez que sigue a pies juntillas los mecanismos básicos de la emoción cuando en realidad lo suyo es ganar la Palma de Oro con su excelente cine experimental.

Su truco para la primera de sus dos personalidades es siempre incluir nombre y apellidos en el título: 'El indomable Will Hunting' y 'Mi nombre es Harvey Milk'. Su otro yo opta por un cine abstracto de resultados extremadamente hermosos y, casi siempre, alguna connotación gay: 'Mi Idaho privado', 'Elephant' y la todavía en la cartelera española 'Paranoid Park' ilustran esta vertiente reputada pero comercialmente ruinosa.

Gilliam, por su parte, en el mismo año fue capaz de reprimir todos sus delirios en la convencional (y fallida) 'Los hermanos Grimm' para sacarlos todos de golpe en la infravalorada 'Tideland'. Una fue a Venecia y otra a San Sebastián.

2. Bipolaridad cualitativa

También existen directores que saltan de un extremo a otro del espectro de su genio. O deslumbran u horrorizan. Y esa irregularidad es proverbial en dos cineastas considerados, pese a todo, vacas sagradas del séptimo arte: Francis Ford Coppola y Ridley Scott. El director de la saga de 'El padrino' podría incluso dividirse, tras el batacazo de 'Tetro', en tres: en Francis, en Ford y en Coppola.

Coppola da grandeza a la famosa trilogía mafiosa, a la estratosférica 'Apocalypse Now', a las exquisitas 'La ley de la calle' y 'La conversación' o las primorosas 'Cotton Club' e incluso 'Corazonada'. Ford sería el que acata proyectos de encargo como el vehículo para Robin Williams 'Jack' o la insulsa adaptación de la novela de John Grisham 'Legítima defensa'. Y finalmente, Francis es ese último hombre vinicultor que dice dedicarse al cine por hobbie cual adolescente y que con el bodrio de 'Tetro' asegura haber alcanzado el nivel artístico que él siempre quiso… Inquietante, cuanto menos.

Scott, por su parte, es más consciente de que hay veces que sus películas no van a aportar nada (como 'La teniente O’Neill', 'El reino de los cielos', 'Hannibal' y 'Un buen año') porque a su vez se sabe capaz de ofrecer al menos una gran película cada diez años: 'Alien', 'Blade Runner', 'Thelma y Louise' y 'Gladiator' (pues sí, qué pasa).

3. Desdoblamiento geográfico

Michael Haneke, cuando se enteró de que estábamos preparando este artículo, nos llamó para decir que quería estar incluido en él. Dijo "a los franceses les gustan mis películas rodadas en alemán y a los austriacos las que ruedo en francés". Pero no nos vale. Su firma siempre es hiperreconocible y, además, no se puede decir que al viajar a Estados Unidos eso repercutiera en su estilo. Más que nada porque 'Funny Games U.S.' era calcada casi plano a plano a su homónima europea.

Pero el que sí dejó atrás una parte importante de su vis cómica fue Milos Forman, que llegó a reconocer que al instalarse en Hollywood y dejar la por aquel entonces Checoslovaquia perdió la capacidad de entender en inglés las bromas yanquis. Por eso, pasó de la brillante comicidad de 'Los amores de una rubia' o 'The fireman’s ball' a la sobrecogedora gravedad de 'Amadeus' y 'Ragtime'. En cualquier caso, y si obviamos 'Los fantasmas de Goya', Forman es un auténtico infalible.

4. Trastorno de anulación de la personalidad

Dos de los Davids más insobornables del cine contemporáneo, Lynch y Cronenbergh, han deslumbrado a toda una generación por su alambicado lenguaje y su poder de fascinación aun dentro de su celuloide críptico, a veces incomprensible. Desde 'Cabeza borradora' hasta 'Inland Empire', el universo lynchiano ha sido personal e intransferible, mientras que lo malsano ha paseado desde 'Inseparables' hasta 'Spider' definiendo la rúbrica de Cronenbergh.

Sin embargo, ambos comparten no sólo su cara más rocambolesca, sino la luminosidad de sus ejercicios de contención: Lynch supo dar calidez y quitarse importancia para dos obras maestras como 'El hombre elefante' y 'Una historia verdadera', mientras que su tocayo hizo lo propio en la más reciente etapa de su carrera: tanto 'Una historia de violencia' como 'Promesas del Este' han demostrado que nada tiene que ver el abrirse a un público un poco más amplio con el sacrificio artístico.

5. Bicefalia

A veces sucede que un mismo nombre corresponde a dos personas distintas. Michael Keaton decidió cambiarse su nombre artístico porque en realidad se llamaba Michael Douglas y no quería ser repetitivo. Pero otros siguieron adelante aun a riesgo de crear confusión: dos Javier Rebollo coincidieron casi en la cartelera con dos películas opuestas. Una era un filme afrancesado que practicaba las densidades plúmbeas en 'Lo que sé de Lola' y el otro, en cambio, estrenaba con Inma del Moral 'Locos por el sexo', de la que no cabe nada más que añadir, señoría.

Por otro lado, ¿qué tienen que ver 'Juventud en Marcha' con 'El crimen del cine Oriente'? Pues que su director se llama Pedro Costa, pero el primero es portugués y hace pelis hiperlargas que son como la única manera de conseguir un orgasmo múltiple para el cinéfilo de la línea dura cahierista y el otro es un pobre diablo que a veces logra cintas de mediano interés, pero que normalmente pasa desapercibido con toda justicia. Finalmente, el guionista de 'El espíritu de la colmena', pero sobre todo fantástico crítico de cine Ángel Fernández Santos, tuvo que ver cómo cintas tan infames como 'Hazlo por mí', con Cayetana Guillén Cuervo como improbable mujer fatal, iban firmadas por alguien que llevaba su mismo nombre y apellidos.

6. Otros casos

Finalmente, se han detectado casos de esquizofrenia relacionados con la vida amorosa (Guy Ritchie arruinó su carrera durante su matrimonio con Madonna y Zhang Yimou nunca fue el mismo tras romper con Gong Li), personalidad múltiple (Steven Sodebergh, Ang Lee y Michael Winterbottom) y trastorno maniaco depresivo: desde aquí declaramos nuestra admiración por la parte más dramática de Woody Allen, el cine negro de Billy Wilder y las comedias de Ingmar Bergman.

Di lo que quieras

Aceptar

Si quieres firmar tus comentarios puedes iniciar sesión »

En este espacio aparecerán los comentarios a los que hagas referencia. Por ejemplo, si escribes "comentario nº 3" en la caja de la izquierda, podrás ver el contenido de ese comentario aquí. Así te aseguras de que tu referencia es la correcta. No se permite código HTML en los comentarios.

Di lo que quieras

Lo sentimos, no puedes comentar esta noticia si no eres un usuario registrado y has iniciado sesión.
Si ya lo estás registrado puedes iniciar sesión ahora.

Volver a cine Volver a portada
subir Subir al principio de la página