Secciones bajar

Nueva York no tiene tímpanos (se los hemos roto)

Por Á. LLORCA | M. SÁNCHEZ
Actualizado 23-10-2009 15:18 CET

NUEVA YORK.-  ¿A quién se te parecen más estas dos chicas?

  1. A las Marta y Marilia neoyorquinas, a punto de meterse a tocar en un café equivalente al Libertad 8.
  2. A un dúo de post-neo-no wave oddcore punk.
  3. A los miembros del coro de la Iglesia de Dios Ministerial de Jesucristo Internacional.

La respuesta correcta es la b) Y sí, seguramente nunca antes habías escuchado a una banda post-neo-no wave oddcore punk. Si no tienes la más mínima pista sobre a qué demonios puede sonar esta música con afán acumulativo de etiquetas, antes de seguir leyendo, párate dos minutos (si aguantas) a escuchar esto:

No se te ha roto la tarjeta de sonido del ordenador. Te presentamos a Reg Bloor y a Libby Fab o, lo que es lo mismo, The Paranoid Critical Revolution, una banda de 'noise' (ruido, en inglés) experimental afincada en Nueva York. Cierto es que escuchando hablar a estas dos mujeres apacibles, de ademanes delicados, nadie diría que podrían conseguir que tu madre se tirara a la vía del metro a la cuarta pista de su primer álbum autoeditado, 'Death of the cool', una broma que hace referencia al disco de Miles Davis 'Birth of the cool'). Pero sí.

Cacofonías, notas indeseables, disonancias, volúmenes extremos, distorsión, afinaciones imposibles, crujidos, acordes que rompen con todas las reglas de la armonía, zumbidos, guitarras abrasivas, ritmos desquiciantes... Reg y Libby llevan haciendo ruido juntas casi cuatro años en las salas y espacios artísticos de Brooklyn y el East Village, donde forman parte de la escena ruidista neoyorquina.

¿Escena ruidista neoyorquina? ¿Eso existe? ¿A cuántos chalados puede gustarles escuchar una música que juega con el bienestar de un sentido auditivo habituado al equilibrio armónico?, se preguntaría seguramente tu madre (y la mía) en el supuesto caso de que hubiera llegado a la quinta canción del disco de The Paranoid Critical Revolution sin meter al gato en el horno y apretar el botón de grill. Pues no se trata de una escena tan minoritaria, aunque cueste creerlo en España, un país en el que estilos tan experimentales e incómodos carecen del arraigo con que cuentan en Estados Unidos o Japón.

Una muestra de la cierta aceptación del estilo en este país es que The Paranoid Critical Revolution, a pesar de ser un grupo desconocido, ha llegado a participar en festivales de la talla de South by Southwest, donde tocaron delante de un nutrido público que esperaba impaciente a ver a Metallica. "La gente en Estados Unidos está acostumbrada a oír guitarras altas", bromea Reg. "Somos 300 millones de personas y un disco de éxito puede vender unos dos millones. El resto tiene que estar escuchando otra cosa", razona el dúo, que opina que los americanos están cansados de escuchar música cómoda de ésa que se pone de fondo mientras haces otras cosas.

La ciudad nos deja sordos... o nosotros a ella

Este abanico de sonidos 'inadecuados' en los que se mueve el 'noise' (en muchas ocasiones aderezados por elementos no wave, punk y hardcore) tiene desde hace décadas mucho tirón en Nueva York, uno de los centros de referencia de este estilo. Aquí tienen lugar cada año encuentros centrados en el género como el No fun fest. Al fin y al cabo, es la ciudad que dio de mamar a Sonic Youth, encumbrados por la cultura independiente americana como los dioses del ruidismo y la experimentación. Aquí Kim Gordon pisó su bajo y Thurston Moore y a Lee Ranaldo (bajista y guitarristas de Sonic Youth) cambiaron la afinación de sus guitarras para sacar sonidos ensordecedores que se metían por los tímpanos hasta hacer tambalearse a las meninges.

¿Qué tiene Nueva York para mantener esta tradición y hacer que surjan grupos como The Paranoid Critical Revolution? "Se trata de un lugar con una continua disonancia por todas partes: la gente se grita, el metro y la calle son ruidosos", explica Libby, la batería del grupo. "Creo que Sonic Youth siempre han sabido retratar cómo uno se siente aquí: es una ciudad llena de energía y tensión musical... todo el mundo tiene prisa continuamente, los edificios están muy cerca unos de otros y todo eso se ha convertido en una influencia para nosotras", añade Reg, guitarrista.

Efectivamente, mientras entrevistamos a The Paranoid Critical Revolution en la céntrica Union Square apenas pasa un minuto sin que se oiga el ruido de ambulancias, helicópteros, camiones, sirenas y demás interrupciones sonoras que imposibilitan mantener el tono normal de una conversación. La grabación del encuentro es casi inaudible. El símbolo de la hostilidad de la Gran Manzana no es un ejecutivo agresivo ni la marabunta de gente que recorre las calles arrasando con todo lo que se interponga en su camino. La violencia urbana de Nueva York es una onda longitudinal escarpada. Y el estruendo de la vida moderna no deja indiferente al arte.

"Tocar 'noise' tiene un aspecto muy físico, se trata de sacar fuera todo el estrés y la tensión de la vida diaria", explica Reg. "Es rabia, enfado". ¿Con mensaje político? "No, no estamos enfadados por algo específico", niega. A no ser que consideres político el simple hecho de crear un producto artístico que no busca la belleza, opuesto al gusto estandarizado y a los cánones sonoros aceptados. Entonces sí: "en la medida en que estamos haciendo lo que queremos (sin agencias, abogados, compañías discográficas) y fuera del contexto del negocio, la cultura o los medios de comunicación, nuestra música es política en sí misma", opina Libby.

También la propia ejecución de las canciones se convierte en una especie de acto terrorista. Reg, quien se encarga de las composiciones, ha recibido formación musical. "Y hago todo lo que me dijeron que no debía hacer". Se trata de conocer las reglas para poder romperlas. Quizás en este punto haya aprendido alguna que otra cosa de su marido, Glenn Branca, uno de los compositores más influyentes de 'noise'. Branca, que se construye sus propios instrumentos, encaminó a Sonic Youth hacia los derroteros sonoros en los que más tarde fueron entronizados como referencia mundial. Además de ser uno de los componentes de su grupo, The Glenn Branca Ensemble, Reg ha participado en algunos de sus proyectos más interesantes como la sinfonía para 100 guitarras eléctricas.

Todo este inventario de gestos rupturistas hacen del 'noise' una música que siempre ha estado muy vinculada a las vanguardias artísticas. De hecho, los pioneros de la estética del ruido fueron personajes de principios de siglo relacionados con el dadaísmo o el futurismo, como Luigi Russolo.

Aunque tratan de quitarle esta trascendencia a su música, Reg y Bloor no nos pueden engañar. The Paranoid Critical Revolution recibe su nombre del ensayo homónimo de Salvador Dalí. También el mensaje con el que reciben a los visitantes en su myspace ("El pan de molde está sobrevalorado") podría haber nacido fácilmente de alguno de los métodos de asociación de ideas que empleaban los surrealistas. El dúo prepara ahora su segundo trabajo, 'Euphobia'. "Significa 'miedo a la felicidad'", dice Reg con una sonrisa. Si Marinetti estuviera vivo, seguro que le habría gustado.

Manual de instrucciones para escuchar 'noise' (de parte de Reg y Libby)

  • No lo escuches si estás fumado
  • Piensa en las cosas que te revientan
  • Escúchalo sólo si te da energía y te provoca una reacción positiva

El decatlón de bandas 'noise' de Reg y Libby

Palabra de mixtaper

Si tú o tu madre (o la mía) no os acabáis de creer que la belleza se puede alcanzar a través del ruido, le recomendamos que se ponga 'Diamond Sea', la canción que cierra el 'Washing Machine', uno de los discos más asequibles de Sonic Youth. Un conato de balada de casi 20 minutos de duración. Una canción más larga que un día sin pan y caracterizada por las oleadas de distorsión y ruido de las que emergen en contraste pasajes de delicada hermosura (perdonad por lo grimoso de la descripción, no querríamos parecernos a la Rockdelux).

Di lo que quieras

Aceptar

Si quieres firmar tus comentarios puedes iniciar sesión »

En este espacio aparecerán los comentarios a los que hagas referencia. Por ejemplo, si escribes "comentario nº 3" en la caja de la izquierda, podrás ver el contenido de ese comentario aquí. Así te aseguras de que tu referencia es la correcta. No se permite código HTML en los comentarios.

Di lo que quieras

Lo sentimos, no puedes comentar esta noticia si no eres un usuario registrado y has iniciado sesión.
Si ya lo estás registrado puedes iniciar sesión ahora.

Volver a la gran mixtape americana Volver a portada
subir Subir al principio de la página