Hará ahora unos 25 años que David Gate se enfrentó a Goliat IBM. La cosa iba sobre qué mola más hacer los ordenadores o hacer el sistema operativo. Hace 25 años, en una época en la que la máquina de escribir todavía era la reina de la oficina, estaba claro que lo que importaba era hacer el ordenador, aunque un grupo de jóvenes melenudos que tenían una pequeña empresa, en un garaje, llamada Microsoft no estaba de acuerdo.
Imagen histórica, los fundadores de Microsoft
Para IBM, cuando tú fabricas el ordenador y la sola evocación de tu nombre ya es sinónimo de computadora, tener un sistema operativo u otro resultaba indiferente porque el usuario compraría la caja, el ordenador, y no la aplicación que hacía que funcionara.
Al final, resultó que el software se impuso al hardware, que la gente compraba ordenadores con Windows y que le daba igual en qué país asiático se habían fabricado los componentes. La idea genial de los fundadores de Microsoft fue la de poder licenciar su sistema operativo a otros fabricantes además de a IBM. Hoy IBM es, en el mejor de las consideraciones, uno de los montones de fabricantes de ordenadores que hay en el mundo, mientras que Windows está en casi todos.
La situación en nuestros días vuelve a repetirse sólo que en esta vez es Microsoft el que hace el papel de Goliat, mientras que Google hace de David. De la disputa entre la máquina y las aplicaciones, pasamos a la pregunta de si, en la era de Internet, los sistemas operativos siguen siendo determinantes o si se ha dado un paso más y lo que queremos es hacer cosas en la Red.
La pedrada de David a Goliat, pedrada simbólica puesto que Google no puede hacer el mal, como dice en su documento fundacional, lo que viene a decir es que quien domine Internet dominará el mundo (de lo informático), que ya, pero ya, Internet será todo lo que hay que ser. Así pues, lo único que hace falta que tenga un ordenador, además de una conexión a Internet, es un sistema operativo, vale cualquiera, y un navegador de Internet, vale cualquiera también. A partir de ahí es cuando uno comienza a interactuar con el mundo, con el mundo Google claro. Correo, fotos, vídeos, blogs, microblogs, mapas, procesador de texto, etc. Y todo esto no sólo en el ordenador, sino también en movilidad con todo lo que esto supone: teléfonos móviles, pda, automóbiles...
Microsoft ha tardado en reaccionar, pero ha reaccionado, también tardó IBM y así le fue cuando quiso promocionar su propio sistema operativo (que se lo digan a Apple que no separa el sistema operativo de la máquina y que, ni en sueños, licencia el OSX). Ahí tenemos la experiencia de Windows Live y el reciente intento de compra de Yahoo. No hay que olvidar que el primer Windows 95 no tenía conexión a Internet sino a una red propia llamada MSN. Se ve que los chicos de Redmond no pensaban que eso de Internet fuera a tener éxito.
¿Conseguirá Microsoft reconducir, una vez más, la empresa y no perder el tren de la Red? Los próximos meses prometen ser muy interesantes, estaremos atentos.
Si quieres firmar tus comentarios, regístrate o inicia sesión »
En este espacio aparecerán los comentarios a los que hagas referencia. Por ejemplo, si escribes "comentario nº 3" en la caja de la izquierda, podrás ver el contenido de ese comentario aquí. Así te aseguras de que tu referencia es la correcta. No se permite código HTML en los comentarios.