Se veía venir. Telecinco iba a perder el norte en busca del liderato perdido. Intentar hacer un Sé lo que hiciste, conseguir el poco público juvenil que no ve Fama en las tardes y conseguirle trabajo a Carmen Alcaide era una locura. Y es más locura después de ver el programa resultante: Las Gafas de Angelino. Un programa que quiere hablar de todo, pero de nada.
Insultante desde el primer momento. Tirar sobre las cabezas de miles de personas billetes de cinco euros hasta 6000 euros para ver lo enloquecidas que pueden llegar a ser. Lo mejor fue cuando la Alcaide pedía que no hubieran bofetadas, bajo una cierta hipocresía. Y quieren repetir en otro pueblo
El protagonista del programa es un tal Angelino. Un chico joven amanerado en formas y un poco infantil que desde el primer momento me ha recordado a Fidel, el adolescente gay de Aída. Quizá, hubiera sido mejor que él fuera el protagonista, mejor que un chico que casi no sabe hablar y no deja de temblar. Se aprovechan de eso mostrando como primer imagen suya la del casting cuando le dijeron que el papel era suyo.
Luego están los presentadores adolescentes, supuestos amigos del personajes de Angelino. Cada vez los buscan más jóvenes, clama la Alcaide, en su posición de mujer madura que tiene adoctrinar a los jovenzuelos. No faltó las alusiones sexuales y los skecthes sin sentido basado en sanguijuelas, caracoles, teleoperadoras eróticas o las acepciones del verbo correr. Menos mal que fue corto. Lo grabé y lo ví sin anuncios. Fama no me lo pierdo por eso.
Si quieres firmar tus comentarios, regístrate o inicia sesión »
En este espacio aparecerán los comentarios a los que hagas referencia. Por ejemplo, si escribes "comentario nº 3" en la caja de la izquierda, podrás ver el contenido de ese comentario aquí. Así te aseguras de que tu referencia es la correcta. No se permite código HTML en los comentarios.
Soitu.es se despide 22 meses después de iniciar su andadura en la Red. Con tristeza pero con mucha gratitud a todos vosotros.
Fuimos a EEUU a probar su tren. Aquí están las conclusiones. Mal, mal...
Algunos países ven esta práctica más cerca del soborno.
A la 'excelencia general' entre los medios grandes en lengua no inglesa.