Especialmente adicada a VIEIROS por manter este espazo de liberdade na Rede Galega. Dos poucos medios que manteñen acesa a chama da liberdade de expresión nesta longa noite de pedra na que andamos. Grazas.
O Nadador. Leiro. 2000
Mi experiencia en la red en los últimos años tuvo altos y bajos como casi todo en esta vida.La inocencia me llevó a entrar sin demasiada cautela en cuanto lugar parecía ofrecer la 'posibilidades' de llevar a cabo ese sueño de la participación en la vida política y social, en las causas cívicas y humanitarias en general. Idealismo en la red.
Quería aportar algo, decir algo, entender los deseos de mis conciudadanos...
Con ilusión e interés fui desgranando aquellos temas que me parecían urgentes para mantener el rumbo en la búsqueda de una vida digna y en libertad para mi pueblo.
Consideré las nuevas tecnologías como un instrumento democrático para expresar ideas y sugerir soluciones.
Las primeras líneas que escribí fueron dirigidas a los foros de mi Ayuntamiento dónde, pensaba, sería lógico encontrar a alguien que quisiera compartir un proyecto, una idea, un sueño... (aquellos viejos foros ya no existen pero los actuales siguen igual de muertos). Pronto comprendí que iba a ser el silencio mi gran compañero en la red.
Pensaba que no había nadie del otro lado del espejo, que era cuestión de insistir y volver a insistir una y mil veces si fuera preciso para que despertaran y se incorporasen a las nuevas tecnologías revolucionarias.
Y fue así como, sin saberlo, me convertí en un troll , o en un spamer ... no sé lo que puede ser peor. Entraba en cuanto foro o blog disponible había para 'publicitar' aquello que consideraba esencial y urgente... Buscaba la rapidez de las tecnologías de la comunicación, y, con la ilusión de un niño con zapatos nuevos, me lancé a caminar por la red.
Al principio no compredía nada de lo que aquí sucedía, las luces del computador idiotizaron mi mente hasta tal punto que llegué a soñar con una Tecnópolis que solucionaría los problemas de la humanidad a golpe de clic.
Así comencé a bombardear con mensajes a mis primeros contactos (familia y amigos) y pronto descubrí que no empleaban su e-mail más que de pascuas a ramos, y sólo muy de cuando en cuando respondían a mis requerimentos virtuales. El silencio nuevamente.
Los foros comenzaron a absorber mi atención, pues consideré que en ellos tenía que haber gentes dispuestas a casi todo y sólo era cuestión de insistir y buscar los lugares idóneos, pero pronto comprendí que era tarea imposible mantenerse al día en todas las conversaciones de mi interés. Las repeticiones constantes, los nuevos participantes que iban entrando y que solicitaban aclaraciones a lo ya debatido hasta la saciedad me hicieron abandonar la charla.
Fue así como, también yo, me fui convirtiendo en espectador más que actor, y fui generando espesos silencios que sólo se rompían cuándo pasaban las tormentas de verano o aparecía algún inquisidor que presentaba batalla ideológica sin cuartel.
De aquellos tiempos recuerdo con nostalgia un lugar mágico en el desarrollo positivo de la participación ciudadana, era un foro con intereses políticos, se llamaba "Otra Democracia es Posible", y aun hoy podéis encontrar restos ciberarqueológicos de aquella experiencia (aunque ya no encontraréis los magníficos foros con miles de horas de discusiones apasionadas y brillantes) dónde fuimos capaces de movilizar a la Ciudadanía desde una simple Web hasta las puertas de las cámaras de 'representación' política (Ayuntamientos, Congreso, Senado, Autonomías...) OtraDem fue un magnífico taller de ciberactivismo político en red.
Hoy agradezco a aquellos compañeros de viaje lo que allí aprendí y reconozco también su 'coherencia política' aunque en aquel momento no la llegué a comprender plenamente.
El asociacionismo llamó a las puertas y dejé de preocuparme, momentaneamente, por la red y volví a pegar sellos en Correos.
Daba igual el canal empleado, el silencio se hizo omnipresente y a pesar del 'éxito' terminé por enterrar aquella asociación pseudoprofesional y regresar a la red y crear un nuevo canal de comunicación virtual: al año de su aparición contaba con 110 usuarios que guardaban el más absoluto silencio salvo el 'inmoderado moderador' que seguía haciendo de troll en su propia web.
Tal fue la cólera que sufrí que en el primer aniversario envié un sondeo al grupo (casi un ultimátum), se trataba de una simple encuesta sobre apectos técnicos y sobre el futuro del grupo en la red, los votos se recogían en la web; el silencio fue tan espeso que expulsé a los infiernos a 98 usuarios sin pensármelo dos veces! La muerte siempre estuvo presente en la vida de los hombres.
Las críticas recibidas fueron tan contundentes que al troll no le quedó más remedio que pedir disculpas y facilitar hasta la náusea las reincorporaciones de cuantos usuarios desearon regresar... A pesar de ello el silencio siguió siendo espeso...
Al tiempo que reprimía de una manera atroz las ganas de intervenir en la web que yo mismo administraba fui abriendo los primeros Blogs para dar rienda suelta a mis ansias de comunicación universal. Nunca tuve muchos conocimientos informáticos y me pasaba horas tratando de solucionar infantiles errores mediante el procedimiento de ensayo-error. ¡ Cualquiera leía aquellos manuales o tenía tiempo y ganas de traducir del inglés aquellas primeras herramientas blogueras!
Así, a tropezones, fui consiguiendo editar y mantener varios blogs simultaneos (como casi todo el mundo).
En aquellos tiempos empecé a escribir a las redacciones de los periódicos con ediciones digitales. Tenía la impresión de que posteando en aquellos largos foros o dejando mi huella en los comentarios de las noticias diarias era la forma de romper el silencio de la red.
Comencé, nuevamente, por lo que tenía más cerca, el diario decano de la prensa nacional, aunque ya no pertenecíera a la rancia familia que lo había regentado durante décadas, el Faro de Vigo. Después de las dos primeras Cartas al Director publicadas... nuevamente se hizo el silencio. Idéntico camino seguí en el diario de mayor tirada del estado, El País. Sólo que en él las cartas fueron 'recortadas según sus propios intereses' y conseguí aparecer en la prensa nacional como un imbécil. Todo un éxito de crítica y público.
Comencé a preguntarme si lo que yo decía tenía algo de raro, de ilegal o de impresentable, pues así debió parecerles a los distintos encargados de las redacciones que continuamente rechazaban publicar mis contribuciones sobre cualquier tema. Quizás nunca fui políticamente correcto!
Si aún tenía alguna duda sobre los intereses a los que servían las llamadas nuevas tecnologías, fue disipándose cualquier incertidumbre sobre el tema. ¿Cómo era posible que ni siquera se publicasen las réplicas a los textos de otros autores?
El derecho a réplica me parecía algo residual del pasado y aun así, en los tiempos de la cibersociedad, ni siquera ese derecho se respetaba.
Pero llegaron los incendios que arrasaron Galicia en el primer año del gobierno bipartito (PSOE - BNG) y todo pareció cambiar de repente: los silencios desaparecieron por completo, noches enteras tecleando denuncias y proponiendo soluciones de urgencia, haciendo la cobertura de lo que estaba sucediendo (Galicia ardía a lo largo de su costa y también en lugares puntuales de su interior) mientras los medios de desinformación daban noticias descafeinadas con la intención de hacernos creer que los técnicos tenían el fuego controlado.
Indymedia Galiza fue en aquellos momentos una herramienta potente y rápida; tanto para denunciar los intereses de algunos (oscuros y aun hoy sin investigar lo suficiente) como para autoorganizar a la sociedad civil contra el fuego. No quiero recordar lo mal que lo pasamos aquellos 21 días de fuego y humo. El teclado se derretía bajo las yemas de los dedos y lágrimas de impotencia afloraban a los ojos con cada post rebotado en la red.
Y después de tanto esfuerzo, hacia el día 15 del mes del Infierno, el Vicepresidente Quintana se puso a montar una red -administrativa- decía él, contra el fuego. (*) Baste decir que ni los teléfonos funcionaban y los correos fueron respondidos una semana más tarde, terminados ya los incendios. Y que de toda aquella efervescencia sólo quedó un silencio brutal. (*en aquellos tiempos Galicia Confidencial estuvo en donde hay que estar, aunque hoy aparezca maquillada).
Los políticos ya se habían hecho cargo del control de la red. Recuerdo gritos desesperados preguntando dónde estaba el colectivo Nunca Máis que tan buenos resultados había dado contra el chapapote del Prestige... y nadie respondía: silencio y solo silencio.
==== Continuará ====
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Soitu.es se despide 22 meses después de iniciar su andadura en la Red. Con tristeza pero con mucha gratitud a todos vosotros.
Fuimos a EEUU a probar su tren. Aquí están las conclusiones. Mal, mal...
Algunos países ven esta práctica más cerca del soborno.
A la 'excelencia general' entre los medios grandes en lengua no inglesa.
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“Os propongo que sea el Comité Federal, en la próxima reunión que tengamos, después de las elecciones autonómicas y municipales, el que fije el momento de activar el proceso de primarias previsto en los Estatutos del partido para elegir nuestra candidatura a las próximas elecciones generales.” De esta manera, Zapatero ha puesto las primarias en el punto de mira tras anunciar que no será candidato a la reelección. Tras este anuncio, observamos algunas reflexiones sobre el proceso
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