Mientras más de un centenar de eriodistas observan los movimientos del español Pau Gasol en el entrenamiento de los Lakers de Los Ángeles, una figura sentada en la grada, concentrada y aislada del alboroto, no pierde ojo a sus evoluciones: es su hermano Marc, carne de NBA en un futuro cercano. Al término de la sesión matutina, los medios españoles acechan al pívot de 23 años, internacional con la selección española y cuyos derechos para jugar en Estados Unidos los poseen los Grizzlies de Memphis. La gran incógnita es saber en qué equipo estará la próxima temporada.