Los importadores de vehículos usados, afectados por el veto que el Gobierno de Evo Morales ha impuesto a su negocio, reanudaron hoy sus protestas con una huelga de hambre y una marcha pacífica por el centro de La Paz.Alrededor de veinte afectados por la normativa gubernamental aprobada el pasado mes de diciembre para prohibir la importación de vehículos usados se encerraron anoche en la iglesia de San Francisco de La Paz e iniciaron una huelga de hambre indefinida. Un portavoz de este colectivo dijo a Efe que pueden unirse más piquetes a la huelga hoy mismo si el Ejecutivo de Evo Morales no les "da una solución". Además, más de mil personas se sumaron a la protesta con una marcha pacífica que bloqueó el tráfico en el centro de La Paz. El representante de los importadores de autos usados, Valentín Mairana, explicó a Efe que con estas movilizaciones piden a las autoridades solución por un decreto que salió "de la noche a la mañana". "Si nos hubiesen avisado con una semana de antelación, no hubiese habido este problema social. (...) Sólo pedimos que puedan retornar estos vehículos, que son nuestra herramienta de trabajo y nuestro capital", dijo Mairana. El pasado 4 de diciembre, Bolivia decretó la prohibición de importar los vehículos usados de más de cinco años y todos los automóviles ligeros impulsados por diesel y gas licuado de petróleo (GLP), que mayoritariamente ingresan desde Chile. La normativa argumenta que el aumento de la importación de vehículos viejos ha generado "una mayor demanda de combustibles, riesgo para la salud y seguridad de la población por efecto de la emisión de gases que afectan la capa de ozono". Tiempo: 1:46