En el Palau Sant Jordi se ama lo que se ama. Y con todas tus fuerzas. Por eso hay que apretar el puño directo a un corazón que se ve ganador en las encuestas. Y si hace falta prometer, se promete. Eso hizo en Barcelona Zapatero. Las infraestructuras catalanas serán tenidas en cuenta en la siguiente legislatura.