Por mucho que nos parezca que todo está por las nubes hay cosas que en lugar de subir están bajando. El aceite de oliva, por ejemplo. El Gobierno andaluz ha avalado la propuesta de ASAJA de paralizar la venta de aceite de oliva hasta que suba su precio y ha abogado por la autorregulación del sector y por un posible almacenaje de este producto para retener la oferta.