La ONU ha manifestado su preocupación por las 126 personas oriundas de Myanmar que huyeron en bote y se encuentran detenidas en un lugar secreto de Tailandia. Los desplazados, de la minoría musulmana Rohingya, habían huido de Myanmar donde la mayoría de los habitantes es budista. Este mes se tuvo noticias de otro grupo de Rohingyas que había huido hacia Tailandia, donde fueron maltratados por la marina de ese país, que los devolvió al mar sin alimentos, agua ni combustible. Cientos de los desplazados murieron ahogados y los restantes fueron recogidos frente a las costas de Indonesia o India.