Ya no llenan ni un rincón de la Plaza de Oriente, otrora plaza donde el dictador congregaba a miles de adeptos a su régimen. Treinta y tres años después de la muerte de Francisco Franco un grupo de nostálgicos —algunos, por edad, no han conocido ni a Felipe González como presidente— se han reunido esta mañana para alzar el brazo, cantar el 'Cara al Sol' y lanzar unos cuantos "arriba Franco".