Iniciar sesión | Registrarse | ¿Por qué registrarse?
  • Podrás comentar las noticias con el nombre que elijas
  • Podrás subir tus noticias en soitu.es y guardarlas en tu propia página

Anna Gavalda y su "Juntos, nada más" desde el rencor (con spoilers)

Archivado en:
libros
Por belelle
Actualizado 17-10-2008 10:02 CET

Anna Gavalda: mucho ruido y pocas nueces. O cómo trato de vengarme de que su obra Juntos, nada más me persiga de club en club de lectura escribiendo una crítica negativa desde mi más profundo rencor irracional y demagógico.

Anna Gavalda, pasando de esta crítica

Esto me pasa por estar inscrito en varios clubs de lectura. Que al final acabo leyendo los mismos libros dos y tres veces. Está muy bien cuando lees algo decente, pero no cuando tienes que releer cosas como Juntos nada más, la novela de Anna Gavalda diseñada para entusiasmar a aquellas personas que no leen con demasiada frecuencia.
(Un género interesante el de los libros para gente que sólo lee un libro al año. Se comunican con un sistema similar al de las hormigas, algo así como la telepatía. Un miembro del colectivo dice: “Este año hay que leerse El niño con el pijama de rayas”. Y allá van todos en masa, lo compran (uno por cada diez miembros, que tampoco son muy dados a gastar dinero en letras) y el primero opina que es lo mejor que ha leído nunca y los demás suspiran extasiados.)

Lo que me sorprende es que personas que van a un club de lectura, a las que se les presupone sus hábitos lectores y un cierto bagaje literario, acaben rendidas a esta historia, que no por bonita y bienintencionada, deja de estar horriblemente mal contada, mal escrita y, probablemente, mucho peor traducida.

Mi estupor va en aumento cuando veo la aceptación del libro, que lleva ya cuatro millones de ejemplares vendidos (eso dice la edición que he releído, la 19º), y de la que es difícil encontrar en la red no ya una crítica que diga abiertamente lo mala que es, sino una que diga que es regulera, o simplemente aceptable.

No lo entiendo.

Eso es lo que me ha llevado a escribir esto, sinceramente, desde el rencor.

Juntos, nada más cuenta el encuentro lleno de casualidades entre cuatro personajes solitarios y maltrados por la vida que acabarán necesitándose los unos a los otros. Desde el primer momento que aparecen, desde el primer trazo de descripción o actuación de cada personaje, es muy fácil intuir que es lo que va a pasar con ellos. La vieja enferma morirá. La chica raquítica engordará. El tímido superará su patología. Y el fornicador solitario se enamorará hasta la tranca.

Para esto, más de 500 páginas llenas de… vacío.
Entre el vacío, cada personaje, dentro de su proceso de transformación, y como punto de inflexión de ese proceso, cuenta a otro su pasado, un pasado diariopatricesco, tan turbulento que al contar el suyo el primer protagonista, el de los otros tres ya no parece tanto… y aburre.
Niños abandonados, madres alcohólicas, padres suicidas, familias desestructuradas, droga, sexo, cafeína, libros de historia… ¿Cómo no cogerle cariño a estos personajes? ¿Cómo no comprender su sufrimiento? ¡Si son como nosotros, iguales, tan buenas personas a pesar de todas nuestras penosísimas circunstancias! Y ya está… la Gavalda lanza el anzuelo de los buenos sentimientos y nosotros caemos como moscas en la mierda, nunca mejor dicho.

¿Hay algo más en las 500 páginas de libro? Mmmm… no. En realidad, Anna Gavalda es lo suficientemente inteligente como para alargar un libro de 200 páginas hasta las 500 y pico, siguiendo a los grandes maestros del género. La mayoría de los capítulos no ocupan más de dos hojas. Algunos no son más que cuatro líneas de un diálogo que empieza en el capítulo anterior y acaba en el siguiente. Y sus innumerables párrafos están separados con el doble de distancia de lo habitual. ¿Está justificada esta disposición? ¡Por supuesto que no! Pero estéticamente queda todo muy blanco, muy limpio, para que así los no-lectores no se aturullen con tanta letra.

La escritura de la Gavalda es casi infantil. Utiliza frases corta y luego retoma parte de ellas para construir las siguientes. Así repite constantemente las mismas cosas… Es igual que esos momentos en que el presentador de un telediario dice “La reunión de altos mandatarios mundiales ha sido un éxito. Conectamos con nuestro enviado especial” y el enviado responde “Sí, la reunión de altos mandatarios mundiales ha sido un éxito. Devolvemos la conexión”.

Lo de las enumeraciones es de aúpa. Se pueden contar con los dedos de las manos las páginas que no contienen una enumeración absurda, donde los sinónimos del primer elemento sirven para llenar más y más páginas de novela. Comprobadlo: es constante.
Mi enumeración favorita está en el capítulo 4 de la quinta parte, cuando Camille ve por primera vez la casa del pueblo de Paulette:

“(…) sino la que ella se dibujaba a sí misma desde que tuvo edad para sostener un rotulador. Su casita imaginaria, el lugar en el que se refugiaba con sus sueños de gallinas y de cajas de hojalata. Su casita de Pin y Pon, su roulotte de la Barbie, su hogar de los Clics de Playmobil, su casita azul en plena colina, su Tara, su granja en África, su promontorio en las montañas...”

Anna Gavalda sí, pero yo no me hubiera quedado ahí:

"…su batcueva, su Brideshead, su casita de adobo en Aldearán, su mansión en la colina tras el motel de carretera americano, su Howards End, su Palestina, su pazo de Oubiña, su Quinta del Sordo, su café Bagdag, su Elm Street, su madriguera de Bugs Bunny, su casita de chocolate, su gruta de los Aurones, su castillo de princesa, su mansión Playboy, su pitufiseta, su cabina telefónica teletransportadora, su Laos, su casita andaluza de muñecas, su zulo de Fritzel, su Manderlay, su despacho oval, su habitación tras la falsa pared de Anna Frank…”

Pero hay más. Cuando se le pregunta a Camille por sus pintores favoritos dice (capítulo 6, quinta parte):

“—Pues... A ver, sin ningún orden... Rembrandt, Durero, Da Vinci, Mantegna, Tintoretto, La Tour, Turner, Bonington, Delacroix, Gauguin, Vallotton, Corot, Bonnard, Cézanne, Chardin, Degas, el Bosco, Velázquez, Goya, Lotto, Hiroshige, Piero della Francesa, Van Eyck, los dos Holbein, Bellini, Tiepolo, Poussin, Manet, Chu Ta, Monet, Constable, Ziem, Vuillard y... Es horrible, seguro que se me están olvidando un montón...”

O esta otra (capítulo 18, segunda parte):

Le dolía la nuca, la espalda, las muñecas, las manos, las piernas, los pies, y más cosas (…)”

En resumen, que le gustaban todos los pintores y le dolía todo...


¿Y qué decir de los diálogos? Sí. Muy dinámicos, muy realistas… pero… ¿hacen falta todos ellos? ¿Es que nadie se pierde entre tanta frase corta? ¿Nadie ha tenido que volver atrás para saber qué personaje está hablando en cada momento?

Al hilo de esto, hablemos del palurdo de Franck, un personaje del que siempre se nos está recordando que es un zote y que ni siquiera sabe hablar ni escribir con corrección, hecho que se explicita haciéndole hablar con verbos acabados en –ao (con lo que no sé si Franck habla mal o es extremeño, o ambas cosas) o con frases típicas de un habla vulgar como “y toda la pesca”. Claro, después resulta que hasta Camille o la propia voz narradora incurren en estos vulgarismos y sin embargo Franck es capaz de pedir ayuda diciendo “¿te importaría desbrozarme el terreno?”.

El tema del contenido ya es más subjetivo. Puedo entender que el libro guste porque está fabricado para ser una versión novelada de los manuales de autoayuda pijipis buenrrollistas que tanto abundan ahora.
A mi no me gustó en absoluto. Pueden tener un pase las dos primeras partes y media, pero a partir del momento en que todos los personajes se juntan en casa de Philou, la novela decae en lo anodino y se alarga innecesariamente hasta su superchachihappy end  evidente desde el primer capítulo (hasta para Franck, en el hipotético caso de que leyera el libro).

No me creo al personaje central, Camille, una mala copia de Amélie, con la que ya no sólo tiene muchos puntos de coincidencia en lo estrictamente literario, sino que ahora resulta que ambas tienen la cara y la piel de Audrey Tautou en la pantalla grande. Era inevitable pensar en Amélie antes de la existencia de la película, ahora ya es blanco y en botella.
No entiendo a Camille, no comprendo su pasado, ni su forma de abordar el presente, y nada me hace pensar que el futuro va a ser más comprensible. No sabemos nada de ella durante gran parte del libro, y cuando se decide a contar su historia, se hace de una manera tan críptica que provoca más preguntas que respuestas. ¿Fue Camille alcohólica o drogadicta? ¿De dónde saca tanto dinero si no toca el del seguro de su padre? ¿La violaron? ¿Tuvo una relación sexual o sentimental con Mathilde? ¿Y con Pierre? ¿Con ambos quizás? ¿Por qué no sabemos nada de la hermana hasta que aparece de repente en los últimos capítulos? ¿Importa la respuesta a estas preguntas? Nooo. Pero… ¿por qué se dejan caer en el texto?
Por no entender no entiendo ni que Camille escoja como su pintor favorito a Hokusaï, que está a años luz de sus preferencias y sus gustos en su propia pintura.

Lo críptico sobrevuela todo el libro. Hay escenas, momentos, metáforas totalmente incomprensibles. Por ejemplo, cuando Camille y Franck consuman por primera vez, aunque tampoco tengo claro si hubo algún coito anterior, se dice que “las sábanas olían a estupro”. A menos que en Francia la mayoría de edad legal sea diferente, no entiendo nada… Y si es una visión metafórica de lo infanto-virginal de Camille… en fin.. uhum…

Ya para acabar, enlazando con la escena del supuesto primer coito entre Camille y Franck, y como ejemplo de lo horrible que puede llegar a ser el libro, veamos como Anna Gavalda describe uno de los momentos que se suponen álgidos de la historia, el diálogo postcoito (capítulo 19, cuarta parte):

“— (…)Mierda...
—¿Qué pasa?
—Te estoy llenando de pomada para quemaduras...
—Mejor —sonrió Camille—, siempre puede sernos útil...
Franck cerró los ojos. Le acababa de tocar el premio gordo. Una chica dulce, inteligente, y picarona. Oh... gracias, Dios mío, gracias... Era demasiado bonito para ser verdad
.”

¡Qué picarona Anna! ¡No tendrías precio como guionista de Escenas de Matrimonio!

Cruzo los dedos para no volver a coincidir en otro club de lectura con este libro….

Di lo que quieras

Aceptar

Si quieres firmar tus comentarios, regístrate o inicia sesión »

En este espacio aparecerán los comentarios a los que hagas referencia. Por ejemplo, si escribes "comentario nº 3" en la caja de la izquierda, podrás ver el contenido de ese comentario aquí. Así te aseguras de que tu referencia es la correcta. No se permite código HTML en los comentarios.

DI LO QUE QUIERAS

Lo sentimos, no puedes comentar esta noticia si no eres un usuario registrado y has iniciado sesión.
Si quieres, puedes registrarte o, si ya lo estás, iniciar sesión ahora.

Nuestra selección

Hasta la vista y gracias

Soitu.es se despide 22 meses después de iniciar su andadura en la Red. Con tristeza pero con mucha gratitud a todos vosotros.

El suplicio (o no) de viajar en tren en EEUU

Fuimos a EEUU a probar su tren. Aquí están las conclusiones. Mal, mal...

Presidimos la UE: que no falten los regalos para los periodistas

Algunos países ven esta práctica más cerca del soborno.

Soitu.es vuelve a ganar el premio de la ONA

A la 'excelencia general' entre los medios grandes en lengua no inglesa.

08:50

¿Se ha preparado Rajoy para ser presidente? »

Caminante no hay camino, se hace camino al andar. Citar este verso de Machado no puede ser más ocurrente al hablar de Mariano Rajoy. Tras la renuncia de Zapatero y las voces que señalan que la estrategia popular podría verse dañada, es necesario preguntarse algo. ¿Ha hecho camino Rajoy? ¿Se ha preparado para ser presidente? Quizás la respuesta sorprenda.

En: E-Campany@

Recomendación: Albert Medrán

09:03

Billetes en primera, eurodiputados y política 2.0 »

“Algunos luchamos por tener los pies en suelo.” Lo decía ayer en su Twitter Raül Romeva, uno de los cuatro eurodiputados españoles (Oriol Junqueras, de ERC, Ramon Tremosa, de CiU, Rosa Estarás del PP y él, de ICV) que apoyaron la enmienda para evitar que el presupuesto comunitario de 2012 contemple los vuelos en primera clase de los parlamentarios europeos. No era una excepción. Lo escribía ahí porque es lo que hace siempre: ser transparente.

En: E-Campany@

Recomendación: Albert Medrán

08:49

¿Por qué son importantes los 100 primeros días de gobierno? »

Son los cien primeros, como podrían ser doscientos o diez. Lo importante es el concepto. La idea de tener unos días para llevar a cabo la transición desde la oposición al gobierno. Del banquillo, a llevar el dorsal titular. Nunca tendremos una segunda oportunidad de crear una buena primera impresión. Y los cien primeros días son esa primera impresión. Veamos su importancia.

En: E-Campany@

Recomendación: Albert Medrán

14:29

5 reflexiones sobre las primarias »

“Os propongo que sea el Comité Federal, en la próxima reunión que tengamos, después de las elecciones autonómicas y municipales, el que fije el momento de activar el proceso de primarias previsto en los Estatutos del partido para elegir nuestra candidatura a las próximas elecciones generales.” De esta manera, Zapatero ha puesto las primarias en el punto de mira tras anunciar que no será candidato a la reelección. Tras este anuncio, observamos algunas reflexiones sobre el proceso

En: E-Campany@

Recomendación: Albert Medrán

Estos son nuestros Selectores »

Lo más visto
1

Cómo sellar el paro por internet

RAMÓN PECO (SOITU.ES)
2

Sexo oral para ella

M. PÉREZ, J. J. BORRÁS Y X. ZUBIETA (SOITU.ES)
4

¿Qué es el sexo?

M. PÉREZ, J.J. BORRÁS y X. ZUBIETA (SOITU.ES)
5

Cómo masturbarse adecuadamente

M. PÉREZ, J. J. BORRÁS Y X. ZUBIETA (SOITU.ES)
Widgets

Widget Liga 0910

Clasificación, calendario, equipos, etc. »

Widget El tiempo

Situación actual y previsión de cinco días »

Widget Estaciones de esquí

Estado de las estaciones de esquí »

Widget Loterías y Sorteos

ONCE, Quiniela, Primitiva, etc. »

[Premio ONA a la excelencia en webs de habla no inglesa] [Premio al mejor diseño en internet y a la innovación]