Sociedadcableada, por Juan Varela
Un blog sobre los nuevos ciudadanos y medios digitales
MADRID.- La redacción de El País está en huelga. Es la respuesta a la preocupación por la crisis económica, la ruptura de la confianza con la empresa, la dirección y la figura del fundador Juan Luis Cebrián. Pero, ¿pueden los periodistas mejor pagados hacer huelga en esta situación? La respuesta afecta a los directores, altos cargos de las redacciones y también a los periodistas mejor pagados y valorados profesionalmente en todos los medios, porque de todos ellos depende en gran parte el medio, la información y la estrategia, ante la crisis general y menos ante la particular del crack económico actual y el hundimiento de la publicidad.
Informe sobre la Profesión Periodística 2008 (APM).
Los directores de los diarios españoles creen que el descenso de lectura en los jóvenes, los medios digitales y la falta de innovación son las principales amenazas para sus periódicos, según el Informe sobre la Profesión Periodística. Y lo son. Pero también son oportunidades y responsabilidades, para ellos y sus redacciones, especialmente para los periodistas mejor pagados y con más competencia profesional.
¿Están afrontando adecuadamente los medios tradicionales los desafíos del cambio de paradigma de la comunicación y de la ecología de los medios?
La respuesta es que no. Pero esa respuesta obliga a muchos matices que pueden resumirse en tres grandes desafíos:
El primero es la dificultad de los desafíos a los que se enfrentan los medios. Obligan a un cambio estructural y profundo en los contenidos, la forma de trabajar la información y los productos informativos.
El segundo es la necesidad de un cambio en el modelo de negocio que tiene enormes consecuencias en la organización de las empresas periodísticas, las redacciones y su estructura industrial, económica y jurídica o de titularidad.
El tercero es la necesidad de cambio de los propios profesionales para adaptarse a las nuevas necesidades informativas, el trabajo en medios abiertos a la audiencia y a otros medios, y a las nuevas tecnologías y sus aplicaciones en las nuevas redacciones, distribuidas y sociales.
Todo ello debe ser acompañado por la empresa. Y muchas empresas periodísticas no lo han hecho bien los últimos años fundamentalmente por tres causas:
¿Por qué las huelgas?
La huelga es un derecho de todos los trabajadores. Y a menudo la última expresión de una incomunicación y una falta de estrategia profesional profundas. Además del último recurso contra los despidos. El mal estado del oficio del periodismo en España en los últimos años para muchos profesionales, mal pagados, con alta inestabilidad laboral, depauperación de las condiciones de trabajo, pero también falta de estímulos profesionales responsabiliza a muchos editores y gestores, pero también a muchos cargos periodísticos.
Son problemas de todos. Y la mayoría no tienen arreglo sólo desde el enfoque laboral y económico. Necesitan un fuerte replanteamiento profesional que se echa a menudo en falta.
La urgencia de las condiciones laborales ha ocultado a menudo estos años la importancia de los desafíos profesionales. Por eso los medios, periodistas y redacciones necesitan menos burocratización, más autocrítica profesional y mayor espíritu emprendedor, como se ve en los nuevos medios y falta tanto en los tradicionales.
El periodismo es un oficio y un negocio de enormes rutinas. Es la gran trampa del día a día. Nos consolamos pensando que cada día reinventamos todo porque no paramos de actualizar en internet, de producir ediciones de noticieros audiovisuales o de cerrar diarios. Pero en ese frenesí está la gran trampa de la rutina y el aburrimiento.
Y de la falta de decisiones sobre mañana para primar las de ahora mismo. Cuando te has querido dar cuenta el futuro te ha pasado por encima. Y el público y el negocio desaparecieron. Como la credibilidad y la independencia.
Necesitamos más periodismo. Del bueno, del inquieto, del que se arriesga. Escuchar más y ser menos arrogantes. Aprender continuamente. Primar la reinversión en información y nuevos productos frente a la tiranía de las altas rentabilidades, como los nuevos medios sin ánimo de lucro.
Sólo con esas condiciones se puede esperar una ayuda a la prensa y a los periodistas como la que reclaman los editores o los propios periodistas.
Si quieres firmar tus comentarios, regístrate o inicia sesión »
En este espacio aparecerán los comentarios a los que hagas referencia. Por ejemplo, si escribes "comentario nº 3" en la caja de la izquierda, podrás ver el contenido de ese comentario aquí. Así te aseguras de que tu referencia es la correcta. No se permite código HTML en los comentarios.
Juan Varela es periodista y bloguero.
La vida real y virtual en el ciberespacio y la actividad de los nuevos ciudadanos digitales. Una exploración de la vida cuando todos podemos ser medios. Los desafíos de la democracia y la ciudadanía digital. La cibercultura y las ideas que animan la vida digital y las identidades de dominio público en la era del ciborg sentimental.
Ir a:
Lo que debería haber es una huelga de los lectores con El País, un periódico que ha iniciado una decadencia de la que la huelga es sólo la punta del iceberg. +
Soitu.es se despide 22 meses después de iniciar su andadura en la Red. Con tristeza pero con mucha gratitud a todos vosotros.
Fuimos a EEUU a probar su tren. Aquí están las conclusiones. Mal, mal...
Algunos países ven esta práctica más cerca del soborno.
A la 'excelencia general' entre los medios grandes en lengua no inglesa.
La comparación entre el marketing y la comunicación convencional con la política siempre es odiosa. No es lo mismo vender galletas o detergente que promocionar y comunicar una propuesta política. Pero precisamente porque el marketing de producto se enfrenta al escrutinio continuo de los consumidores, de la decisión de compra y la experiencia directa en casa, algo nos puede enseñar. No debemos desdeñarla tan rápidamente.
En: E-Campanya
Recomendación: Albert Medrán
¿Están bien invertidos todos y cada uno de los céntimos que se gastan los partidos en espectaculares mítines electorales? ¿El mitin electoral ha muerto, larga vida al mitin?
En: E-Campanya
Recomendación: Albert Medrán
Ese efecto existe en política. Es el efecto contrario al bandwagon, cuando un exceso de optimismo ante las expectativas electorales, el electorado se desmoviliza y no consigue sus objetivos primordiales: ganar. En resumidas cuentas, en vez de sumar gente al carro, como pasa en el bandwagon, quedarse a las puertas por un problema en el motor.
En: E-Campanya
Recomendación: Albert Medrán
Pedir perdón tiene grandes efectos en quién lo escucha. Aunque los políticos españoles se nieguen a hacerlo
En: E-Campanya
Recomendación: Albert Medrán
Lo sentimos, no puedes comentar esta noticia si no eres un usuario registrado y has iniciado sesión.
Si quieres, puedes registrarte o, si ya lo estás, iniciar sesión ahora.